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jueves, 15 de enero de 2009

Un agujero en mi pijama

En uno de mis muchos días improductivos, estaba yo en el sofá. La música me transportó a un lugar dentro de mí donde abunda el vacío. No me gusta esa sensación, pero allí estaba: expuesta a aquello a lo que temía. Empecé a jugar con un hilo de la bata y de repente vi un agujero en mi pijama. Aquello me sorprendió. Pensé "tienes 2 opciones: dejar el agujero tal y como está deseando que no se haga más grande; o coserlo. Tú decides" Lo más difícil era encontrar hilo rosa y una aguja, nada complicado en estos tiempos.
Me pregunté cómo podía coser otros agujeros más íntimos, sin necesidad de ese material. Cómo coser mis miedos, que son sin duda agujeros en una tierra por la que tengo que andar.

viernes, 25 de abril de 2008

Días tristes

Cada cierto tiempo hay algo que te devuelve a la realidad. Nunca bajes la guardia.

El otro día iba yo paseando, fumando, fumada, y me acerqué al mar. Es el sitio donde me reencuentro con mis sentimientos, con mi verdad, sin tener que mentir para mantener la compustura. Y sentí frío. La verdad es que me habían calado hasta los huesos. Qué dolor. No salían ni las lágrimas.

Y pensé que de esto no me iba a morir, y anhelé el día en que todo pasará al olvido. Si eso es posible.

jueves, 21 de febrero de 2008

Zumo de naranja

Como dijo muy saviamente mi profesor el Dr. Escartin, " es como si la mente fuera el jugo del cerebro, así como el zumo sale de la naranja" ¿es asi? Yo creo que sí. El cerebro, esa estructura de nuestro cuerpo que nunca vemos pero que sin él no seríamos...el que nos hace llorar, querer, poder, reir, amar, disfrutar, hablar, y todo lo que se os pueda ocurrir se quedaría corto...y la mente, nuestra esencia, lo que somos, representamos, pensamos... que relación tan intensa. Está claro que sin la estructura que lo hace posible, no sería posible lo posible.

Qué fascinante que la mente sea un zumo de naranja!