Lisa...
Qué ojos tienes, más dulces. La boquita pequeña y los cabellos revueltos, morenos, rizados. Siempre en falda corta o pantalones anchos y caídos. ¿Cómo sabes lo que me gusta? Ahora ya hace 3 años que estamos juntos y estoy tan enamorado de ti como al principio.
- Ahora princesa, nadie nos oye. Eso, eso, déjame verte la pierna. No te hagas la remolona, sé que te gusta.
Dios, me pongo a 100. Sólo tocarte el muslo. Ahora un poco más arriba.
- No pasa nada, tócame, mira cómo la tengo. Sólo tú me pones así...ahora arriba, ahora abajo. Juega con ella.
Y qué placer.
- Buenas noches pequeña, recuerda que es nuestro secreto. Mañana te daré tu regalo en tu 11 aniversario. Tu tío te quiere, no lo olvides princesa.
Mostrando entradas con la etiqueta trastorno sexual. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trastorno sexual. Mostrar todas las entradas
viernes, 10 de octubre de 2008
jueves, 5 de junio de 2008
Violencia Encubierta
Te quiero, mi vida.
Ya sabes que es verdad. Te lo he demostrado siempre. Siempre te ayudo a levantarte, a curarte las heridas. Te doy besos en cada uno de los rasguños, se seco con mi lengua todas tu lágrimas. Te quiero porque aceptas cómo soy, porque me ayudas a ser feliz. Tú haces realidad mis fantasías, para que no las tenga que buscar fuera. Si no nuestro matrimonio iría mal y quién sabe lo que acabaría haciendo...
Y yo a ti cariño. Si no te quisiera no haría esto, no me dejaría pegar por alguien mientras tú te masturbas. Mientras eres feliz, mientras te excitas. Pero al menos te excitas al verme a mí, no a cualquier otra. Pero esta vez fue muy duro. Suerte que te tengo para que me cures. Tranquilo, nadie se puede enterar. Nadie lo entendería. Cuando vengas ven a darme un beso, ¿vale?
Ya sabes que es verdad. Te lo he demostrado siempre. Siempre te ayudo a levantarte, a curarte las heridas. Te doy besos en cada uno de los rasguños, se seco con mi lengua todas tu lágrimas. Te quiero porque aceptas cómo soy, porque me ayudas a ser feliz. Tú haces realidad mis fantasías, para que no las tenga que buscar fuera. Si no nuestro matrimonio iría mal y quién sabe lo que acabaría haciendo...
Y yo a ti cariño. Si no te quisiera no haría esto, no me dejaría pegar por alguien mientras tú te masturbas. Mientras eres feliz, mientras te excitas. Pero al menos te excitas al verme a mí, no a cualquier otra. Pero esta vez fue muy duro. Suerte que te tengo para que me cures. Tranquilo, nadie se puede enterar. Nadie lo entendería. Cuando vengas ven a darme un beso, ¿vale?
viernes, 23 de mayo de 2008
Antropofagia sexual
Me da igual lo que me digan ahora, lo que hicimos ya nadie lo puede cambiar. Y tu siempre estarás conmigo, le guste a la gente o no. Y yo soy feliz.
Fue la única solución que encontramos, buscando entre mil destinos posibles. Fue entre tu y yo, lo demás no importa. Los dos estábamos de acuerdo. Nos encontramos y pudimos realizarnos como personas, pudimos establecer esa unión que ansiábamos, que nos obsesionaba y que nos apartaba del resto del mundo. Encontramos nuestra otra mitad. ¿Quién más puede decir eso?
Sí querido, te comí. Tu querías ser comido y yo quería comer. Lo planeamos todo, por dónde empezar, dónde conseguir sufientes sedantes para que no notaras nada, o lo justo. Hicimos el amor entre plato y plato, qué orgasmos.
Qué sensación, qué placer, cuánto amor. Sólo nos impulsaba el amor. Amor fanático, intenso, recíproco. Amor en su estado puro. Tanto amor que no podíamos sino unirnos en carne y hueso. Te recuerdo, mi ángel, recuerdo tu sabor. El sabor es el resumen de tu esencia. Ya nadie me va a separar de ti.
Fue la única solución que encontramos, buscando entre mil destinos posibles. Fue entre tu y yo, lo demás no importa. Los dos estábamos de acuerdo. Nos encontramos y pudimos realizarnos como personas, pudimos establecer esa unión que ansiábamos, que nos obsesionaba y que nos apartaba del resto del mundo. Encontramos nuestra otra mitad. ¿Quién más puede decir eso?
Sí querido, te comí. Tu querías ser comido y yo quería comer. Lo planeamos todo, por dónde empezar, dónde conseguir sufientes sedantes para que no notaras nada, o lo justo. Hicimos el amor entre plato y plato, qué orgasmos.
Qué sensación, qué placer, cuánto amor. Sólo nos impulsaba el amor. Amor fanático, intenso, recíproco. Amor en su estado puro. Tanto amor que no podíamos sino unirnos en carne y hueso. Te recuerdo, mi ángel, recuerdo tu sabor. El sabor es el resumen de tu esencia. Ya nadie me va a separar de ti.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)